sábado, 3 de junio de 2006

La Sabana de Bogotá


Su topografía hace de Bogotá una ciudad única en el mundo, rodeada por grandes cerros, dentro de un valle conocido como Sabana de Bogotá.
Desde los viajeros de los siglos XVIII y XIX, hasta los visitantes de hoy, la Sabana de Bogotá ha sido descrita como uno de los paisajes más hermosos del planeta.
Del lado de los cerros orientales Bogotá tiene la salida a Choachí por donde se puede apreciar la riqueza forestal que protege el ecosistema de la ciudad.
Por la vía de Usme, al Sur, se va al Páramo de Sumapaz, de tierras altas, fértiles para toda clase de cultivos, con agua abundante.
Hacia el Norte, Bogotá colinda con el valle de Sopó, el embalse de Tominé, Guatavita la Nueva, las represas de Sesquilé, de El Sisga y de El Neusa, y con las pintorescas poblaciones de Suesca y Guasca.
En la vía a Zipaquirá, por el Norte, se encuentran la estación ferroviaria de La Caro, y el histórico Puente del Común. Los municipios de Chía, Tabio, Tenjo, Cota, Funza y Madrid, están enlazados por una vía comúnEnte los muchos atractivos turísticos y de interés en los alrededores de la ciudad encontramos la población de Chía, a 31 kilómetros de Bogotá, es en la práctica uno de sus barrios residenciales más apetecidos, y la más antigua de las poblaciones indígenas, ciudad sagrada de los chibchas. Posee, además de su capilla, valiosas edificaciones coloniales y está rodeada de quintas que recuerdan las del antiguo Chapinero.
En sus alrededores se encuentra la sede de Universidad de la Sabana; de igual manera encontramos La laguna de Guatavita, que dio origen a tantas leyendas, entre las cuales la más conocida es la de El Dorado, se encuentra a 3.100 metros sobre el nivel del mar y a 16 kilómetros de la cabecera municipal.
Guatavita la Antigua, sepultada hoy por las aguas de Tominé, fue una de las primeras ciudades del reino chibcha, y la tercera más poderosa de la nación muisca, después de Bacatá y Hunza. Guatavita la Nueva fue inaugurada en 1968; no se puede olvidar la afluente más importante de la ciudad: El río Bogotá, el cual nace al oriente del municipio de Villapinzón a 3.200 metros de altura sobre el nivel del mar, y desemboca en el río Magdalena por su margen derecha al oriente de Girardot. Atraviesa la Sabana de Bogotá en toda su extensión. Al término de la Sabana el río se precipita por una catarata de 157 metros de altura, conocida como Salto de Tequendama. Su curso es regulado en el sector de la Sabana por los embalses del Muña y El Sisga.
El río Bogotá transita regiones muy fértiles dedicadas a cultivos de café y caña de azúcar; por ultimo citamos al municipio de La Calera, fundado entre 1772 y 1778, el cual debe su nombre a las grandes minas de caliza que cubren sus alrededores. Dista de Bogotá 28 kilómetros, posee un magnífico parque recreacional.
La carretera que conduce a La Calera es un mirador sobre la ciudad y se ha convertido en zona residencial y de esparcimiento.
De igual forma encontramos la poblacion de Soacha, voz indígena que significa varón del sol, fue fundada por los españoles en 1600. “Su importancia prehistórica está en los adoratorios que tenían los muiscas en los pueblos circundantes y las piedras pintadas de jeroglíficos, a los cuales pueden agregarse los fósiles del Hombre del Tequendama, descubiertos en 1972, de 12.400 años de antigüedad.” Soacha fue escenario de combates sangrientos en algunas de las guerras civiles
Tambien tenemos el municipio de Mosquera el cual fue fundado en 1861, y su nombre es un homenaje al entonces Presidente de los Estados Unidos de Nueva Granada, general Tomás Cipriano de Mosquera.
Ubicado en el sitio denominado Cuatro Esquinas, el municipio fue sede de un antiguo asentamiento indígena. Entre los atractivos turísticos de Mosquera hay que destacar la laguna natural de La Herrera, que da nacimiento al río Balsillas
Las haciendas de la Sabana, deben su fertilidad a la abundancia de agua que le suministran numerosos ríos que cruzan su territorio. Uno de éstos es el Teusacá, que atraviesa la extensa hacienda de El Salitre y desemboca en el río Bogotá.
Entre Sopó y Tocancipá se encuentra un parque cuyos terrenos e instalaciones fueron donados por Jaime Duque. El parque que lleva el nombre de su donante, además de ser un lugar de distracción y esparcimiento, posee un complejo cultural de fama mundial, conocido como Museo del Hombre. Entre las muchas distracciones que ofrece a los visitantes están las de un gran mapa de Colombia, un monorriel para llegar a los diferentes lugares del parque, diversiones mecánicas y un curioso ejemplar de un destroyer excombatiente de la Segunda Guerra Mundial
Merece la pena citar la poblacion de Guasca, que en el idioma de los Muiscas significa cercada de cerros. La fundación española de esta población la realizó en 1593 el oidor Miguel Ibarra. Su iglesia colonial se construyó en el siglo XVIII, pero fue demolida a principios del siglo XX. En la iglesia actual se venera la imagen del Cristo Milagroso. Entre los atractivos turísticos que ofrece Guasca están El Cerrito de El Santuario, a 4.000 metros sobre el nivel del mar, las aguas termales conocidas como Fuentes de Aguacaliente, sobre la quebrada Montoque, la Capilla de Siecha, la Cruz de los Suplicios, y las tres lagunas de Siecha, a 3.600 metros de altura
Finalmente tenemos a Subachoque y El Rosal; Subachoque fue fundado en 1594, está rodeado de sitios históricos y turísticos, como la llanura de Santa Bárbara, escenario de la sangrienta batalla de 1861, las ruinas de la Ferrería de la Pradera, terreno de minas de hierro, carbón, cobre, asbesto y plomo.
El pueblo de El Rosal, pintoresco caserío sabanero, de amplias casonas con solar y árboles frutales, muy cercano a la cima de El Tablazo, desde la cual se divisa el occidente del país, las fuentes termales de La Hondura y la enorme piedra MirandaExisten muchísimos más sitios de interés en los alrededores de la ciudad los cuales citaremos en un futuro.

2 comentarios:

Maria Clara R dijo...

oye la sabana es realmente un valle ??? no entiendo...

Luis Trejos dijo...

Gracias por el comentario Maria Clara, efectivamente, la Sabana de Bogotá es un valle.
Un cordial saludo