miércoles, 14 de junio de 2006

Los Guerreros de terracota


El Ministerio de Cultura, a través del Museo Nacional de Colombia y el Instituto Colombiano de Antropología e Historia -Icanh-, presentaran la exposición Los guerreros de terracota: un ejército inmortal, la cual se exhibira del 16 de junio al 10 de septiembre en la Sala de Exposiciones Temporales Gas Natural del Museo Nacional de Colombia.
La muestra estára conformada por una selección de piezas provenientes del mausoleo del primer emperador chino Qin Shihuang, considerado uno de los hallazgos arqueológicos más importantes del siglo XX y la octava maravilla del mundo actual.
Como parte de la exposición se presenta la sala didáctica Humanos, dioses y tumbas en Colombia y China, en la que se establece un paralelo entre el mausoleo que custodian los guerreros de terracota y el Parque Arqueológico de San Agustín, con el propósito de propiciar una reflexión sobre las culturas funerarias y la importancia de conservar la memoria.
El Ejército de terracota, fue descubierto en marzo de 1974 durante unas obras para el abastecimiento de aguas de regadío cerca de Xi'an, provincia de Shaanxi, República Popular China.
Desde 1987 está considerado como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
El ejército consiste en más de 7.000 figuras de guerreros y caballos de terracota a tamaño real, que fueron enterrados con el autoproclamado primer emperador de China, de la Dinastía Qin, (Qin Shihuang) en 210-209 adC.
Enterrando estas estatuas se creía que el Emperador seguiría teniendo tropas bajo su mando.
El ejército de terracota fue enterrado en formación de batalla en tres fosos, un kilómetro y medio al este de la tumba del Emperador, que se encuentra 33 km al este de Xi'an.
Los tres fosos tienen entre 4 y 8 metros de profundidad. Han sido excavados y se ha construido un museo en las ruinas, llamado Museo del Ejército de Terracota del Primer Emperador Qin.
El primer foso fue descubierto en 1974 de forma casual por unos campesinos que estaban buscando agua para combatir la sequía. En esa zona se había encontrado ya algunos restos a los que no se les había dado demasiada importancia hasta que la noticia del hallazgo del nuevo foso llegó a oídos de un arqueólogo que inició la excavación.
El foso tiene una superficie de 200 metros por 60 y contiene más de 6.000 guerreros, algunos de ellos aún por desenterrar.
Las figuras son a tamaño natural: miden 1,80 m. de altura y están equipados con armaduras fabricadas también con terracota. La fosa se abrió al público en 1979.
Cada una de estas figuras tiene rasgos y características diferentes: bigotes, peinados, jóvenes, viejos, rasgos de étnias diferentes.
Las cabezas y las manos se moldeaban aparte y luego se añadían a los cuerpos. Los uniformes reflejan también los rangos militares a los que pertenecen. Cada soldado llevaba un arma: arcos, lanzas, espadas.
Tras la caída de la dinastía Qin, los campesinos saquearon la tumba y robaron estas armas. Originariamente, las figuras eran en color el cual se ha perdido con el paso de los años.
La segunda fosa en abrirse al público contiene 69 figuras y es conocida como “la fosa de los generales”. Se cree que representaba al estado mayor del ejército. En la fosa también son visibles las figuras de cuatro caballos. La última fosa contiene unos 1.000 guerreros, muchos de ellos sin restaurar.
En 1980 se descubrieron dos carros de bronce pintados. Cada uno de estos carros está formado por más de 3.000 piezas. Los cuatros caballos de cada carro están guiados por un conductor imperial.
Según algunos estudiosos, el primero de estos carros serviría para allanar el camino del séquito del emperador mientras que el segundo sería el carro en el que el monarca dormiría. Los carros no son a tamaño real (más o menos la mitad) y tenían incrustaciones de plata y oro
Podremos ver uno de los testimonios históricos y arqueológicos más representativos del mundo, lo cual nos debe invitar a reflexiónar sobre la importancia de preservar nuestro patrimonio para las generaciones futuras.

2 comentarios:

Mariano Planells dijo...

Pude ver esta exposición en 2004/5 en Valencia (España) en toda su inmensa deversidad, con cerámica y trabajos de artesanía de los guerreros, pero también de la vida dotidiana, animales domésticos, etc.
Vale la pena verla con calma. Saludos.

Mauricio Duque Arrubla dijo...

Allá nos veremos así haya que hacer fila. Ojalá no llueva...