lunes, 28 de agosto de 2006

Los Terremotos de 1917


El 29 de agosto de 1917, después de las diez de la noche, se produjo un fuerte movimiento sísmico que causó pánico y llevó a muchos atemorizados bogotanos a dormir en la calle. Al amanecer del día siguiente volvió a temblar la tierra con mayor intensidad causando numerosos daños.
En Chapinero se sintió el sismo con mayor intensidad con un resultado fatal de siete muertos. El total de víctimas del terremoto fue de doce personas.
La iglesia de Guadalupe se vino al suelo, creció el pánico y proliferaron las supersticiones, una de las cuales fue la absurda creencia de que la luna iba a aparecer de un momento a otro con una terrible cola luminosa convertida súbitamente en un cometa mortífero.
Los muros fueron empapelados con carteles que anunciaban las calamidades más atroces y miles de bogotanos pasaron noches enteras hasta el amanecer en las plazas y calles implorando de rodillas la misericordia divina. Los temblores continuaron hasta el 6 de septiembre y el pánico fue mayor cuando, a causa de un incendio forestal, los ciudadanos vieron una gruesa humareda que se elevaba de la cumbre de Monserrate.
El estado de histeria en que vivían los habitantes de esta capital los condujo al convencimiento de que nuestro cerro tutelar se había convertido en un potente volcán que no tardaría en sepultar a Bogotá como lo hiciera casi dos milenios antes el Vesubio con Pompeya y Herculano.

2 comentarios:

alex_fsc dijo...

Siempre es un placer pasar por este blog y encontrar que Bogotá es historía, es cuento, es muchos más que sólo quejas. Saludos desde Bogotá [+] que DC - http://dccolombia.blogspot.com

Mauricio Duque Arrubla dijo...

Dentro de cien años contarán de nosotros hitorias como ésta sobre nuestras actuales leyendas y urbanas y otros temores.

Saludos, gracias po el blog