jueves, 8 de febrero de 2007

El Verbo Divino de los Muiscas


La tierra del chibcha era desde siempre el imperio de las tinieblas, del vacío y del silencio de la muerte.
Aguas
letales la cubrían y por sobre las aguas flotaba una niebla densa y caliginosa. Valles, mesetas y montañas yacían sin vida bajo esta yerta y vasta sepultura.
Hasta que un día, el primero de este Génesis americano, el omnipotente Chiminigagua, Dios de Dioses y fuerza suprema, creó y sacó de sí millares de vigorosas aves negras y les confirió el divino poder de disipar las grandes masas nebulosas con el soplo irresistible que despedían sus picos.
Y fue así como al paso alado de las aves, fueron abriéndose anchos senderos de luz entre la niebla, que ante la impetuosa arremetida de los heraldos de Chiminigagua, se fue replegando hasta su extinción definitiva. Porque lo que arrojaban de sus picos poderosos los pájaros del Sumo Creador eran torrentes infinitos de luz, de vida y de energía.
Entonces, así como el Verbo esencial fue consagrado por Juan, el Evangelista, como la simiente y el motor de todo lo creado en la Escritura Hebrea, en las tierras del Chibcha también el Verbo Divino, hecho fuerza hacedora en los picos de las aves celestiales, obró el portento de la Creación.

3 comentarios:

César Alfonso Vanegas G. dijo...

Muy bacana tu página, me gusta la temática y además se ve muy sobria, espero volver a visitarla. Bien.zpcpcy

Luis Trejos dijo...

Gracias por el comentario Cesar, siempre seras bienvenido.
Un cordial saludo

Anónimo dijo...

Muy buena tu pagina, pues explica muy bien todo y ademas me sirvio para mi tarea.