sábado, 24 de marzo de 2007

Bebidas y alucinógenos de los Muiscas


La chicha no siempre fue dañina y vitanda como en tiempos modernos. En efecto, en la época prehispánica, este brebaje, hoy proscrito, era una noble bebida ceremonial con cuyas abundantes libaciones los muiscas sí se embriagaban, pero sólo en ocasiones tan especiales como bodas, sepelios, carreras y celebraciones de victorias, y jamás de manera rutinaria y habitual como luego lo harían sus descendientes hasta su virtual desaparicion a mediados del siglo XX.
En cuanto a los narcóticos, eran permanentes consumidores de coca y el llamado “borrachero”. A la primera le atribuían incomparables propiedades medicinales. Parece incuestionable, aun a la luz de las más recientes investigaciones, que la coca confiere al organismo excepcionales condiciones cardiotónicas y, por ende, una poderosa resistencia, no sólo a las fatigas, sino al asedio del hambre.
Valga la pena recordar que los muiscas carecían de animales domésticos y bestias de carga, por lo cual los bultos del comercio y otros menesteres se transportaban a lomo de indio. Es indudable que, para el buen suceso de estas faenas esenciales en la vida del pueblo muisca, la masticación de la coca fue un factor decisivo. Igualmente, los cronistas dan fe de que nuestros chibchas morían ancianos y con la dentadura generalmente intacta. Este prodigio, anterior en tantos siglos a nuestras milagrosas prótesis, fue atribuido al hábito de mascar continuamente la hoja de coca. Costumbre altamente arraigada también, dentro de las demás sociedades aborígenes del país.

2 comentarios:

Persio dijo...

Siempre interesantes tus apuntes. "A lomos de indio". Mientras llegaba el descubrimiento de la rueda, que ruede un poco de coca en la boca...

Bilioso dijo...

Lo de los dientes intactos también tiene que ver con el alto consumo de pescado. Muy buen blog, lo voy a enlazar.