martes, 6 de marzo de 2007

El incesto y el robo en la justicia Chibcha


El incesto debió de ser casi inexistente entre los chibchas, debido a la feroz severidad con que lo castigaban.
Si una pareja compuesta por madre e hijo, padre e hija, dos hermanos o incluso tío y sobrina, era sorprendida en flagrante contubernio o se acumulaban suficientes pruebas, los dos escandalosos amantes eran sepultados en sendos hoyos con agua hasta la mitad y, nadando en ella, gran variedad de culebras y sabandijas.
A continuación, se colocaban pesadas losas sobre los huecos, y los dos pecadores eran abandonados a su suerte, de la cual se encargaban las alimañas con una lentitud espantable.
El espesor de las losas era lo bastante suficiente para impedir que los alaridos de los incestuosos incomodaran a los vecinos.
La sodomía era, casi inexistente en estas comarcas. Pero de todas maneras, el previsivo Código de Nemequene fijaba para quienes osaban pecar contra natura un castigo que, sencillamente, no podía ser peor.
El reo era empalado en una estaca de cierta planta erizada de agudas espinas hasta que el extremo de la horrible lanza le asomaba al desventurado por uno de los ojos, o bien, como lo afirmaban los cronistas, por el propio cráneo.

En diferentes culturas, correspondientes a muy diversas épocas y regiones, se ha conocido la práctica de cercenar públicamente una o ambas manos a los ladrones, sin exceptuar a ciertas sociedades contemporáneas en las que aún se practica este rito sin contemplaciones. Pero el draconiano Código de Nemequene iba mucho más lejos.
Disponía que a los ladrones les fuesen amputadas las dos manos, las dos orejas y la nariz. Suponemos que después de padecer esta múltiple ablación, pocas debían de ser las ganas que les quedaban a los reos de volver a entrar a saco en la propiedad ajena

1 comentario:

Patton dijo...

no sólo no creo que les quedaran muchas ganas sino que ¿como iban a volver a robar si no tenían con que?

...cuantas cosas les podríamos aprender a nuestros antepasados? Con penas así ... seguramente habría mas "conciencia" en respetar la ley.

y el congreso estaría -literalmente- lleno de "desorejados".