miércoles, 4 de abril de 2007

Cappella della Pietá de' Turchini


Uno de los más famosos ensambles barrocos italianos, conocido por haber redescubierto a compositores olvidados de aquella época, traerá en abril la magia del barroco napolitano a Bogotá.
En el siglo XVII, Nápoles exportaba compositores y cantantes a toda Europa. Varios de los famosos castrati de la ópera, como Caffarelli, Gizziello y Farinelli, quienes eran las verdaderas “estrellas” de entonces, habían sido adiestrados en esa ciudad que fue uno de los epicentros de la creación musical de la época.
En aquellos tiempos, Nápoles contaba con cuatro grandes orfanatos en donde el eje central de la educación era la música. Estos estaban ligados a las cappellas de las iglesias, entre ellas la de la Pietà dei Turchini, cuyos descendientes honorarios son los intérpretes del concierto que mostrará las grandes maravillas desconocidas de la música barroca italiana en un concierto titulado Ángeles y demonios que se presentará el próximo martes 24 de abril a las 7:30 p.m, en la sala de conciertos de la BLAA.
Fundada en 1987 por Antonio Florio, su actual director, la Cappella della Pietà de’ Turchini está integrada por instrumentistas y cantantes especializados en la interpretación del repertorio musical napolitano de los siglos XVI, XVII y XVIII. A la Capella le debemos el redescubrimiento de grandes compositores como Provenzale, Trabaci, Veneziano, Nola, Netti, Caresana y Sabino, entre otros.
Tener a esta agrupación en Bogotá es un verdadero honor: el ensamble recibe permanentemente invitaciones para participar en eventos musicales como el Festival Monteverdiano de Cremona, la Accademia Filarmonica Romana, la Accademia Santa Cecilia de Roma, los festivales de Versalles, Nancy, Nantes, Metz, Caen, Lisboa, Marsella, Ambronay, Utrecht, de Otoño de Madrid, de Música Antigua de Tel Aviv, el Schleswig Holstein de Alemania, la Cité de la Musique de París, la Fundació La Caixa y Palau de la Música de Barcelona, el Teatro Lope de Vega de Sevilla, el Konzerthaus de Viena, el Teatro La Monnaie, el Festival de Wallonie de Bruselas, la Fondation Royaumont y la Filarmónica de Berlín, entre muchos otros.

En resumen, un espectáculo para no perderse.

No hay comentarios.: