sábado, 16 de junio de 2007

El nacimiento de la ciudad


Hasta mediados del siglo XVIII tanto la Sabana como Santafé fueron, en términos cuantitativos, predominantemente indígenas. No obstante, en 1757 el visitador Verdugo y Oquendo encontró que en la zona central prevalecían los llamados “vecinos” sobre los indígenas. En ese entonces, en los 80 pueblos de las jurisdicciones de Santafé, Tunja y Vélez había 59.323 “vecinos” y 28.367 indígenas. Sólo un 33 % de la población era indígena.
Entre 1595 y 1640, la población indígena de la Sabana disminuyó de 42.457 habitantes a 33.333, o sea, un 21.5%. Tal reduccion se hizo se hizo menos aguda pasado el primer tercio del siglo XVII y siguió bajando hasta mediados del siglo XVIII.
Esta tendencia histórica a la disminución se debe a la excesiva carga de trabajo que pesaba sobre los aborígenes, así como a las deserciones que aquélla provocaba. Sólo a partir del siglo XVIII, cuando las obligaciones de trabajo forzoso desaparecieron, empezó a reducirse esta situación y se observó un cierto incremento de la población indígena de la Sabana.
Santafé entró a la segunda mitad del siglo XVIII con 15.000 habitantes lo cual, ya le confería el rango de ciudad. Esto significa una mayor presencia de las funciones urbanas y administrativas, los servicios públicos, el estilo de vida, la diferenciación espacial y la intensidad de su papel político.
Se puede, entonces, asociar este desarrollo demográfico de Santafé a un cambio cualitativo: empieza a desempeñar un papel de ciudad tanto en términos genéricos como en el refuerzo de su función como capital del Virreinato. Y en efecto, este pasaje hacia una más compleja categoría coincide con los cambios de todo tipo que experimenta a partir de 1780. Estos incluyen, sumariamente: aumento en la construcción de infraestructura urbana (puentes de acceso y urbanos) y vial (empedrados y alcantarillados); nuevos servicios públicos (alumbrado público, acueductos y pilas); vigilancia nocturna (rondas); recreación (Coliseo Ramírez); salubridad (ampliación del hospital), y seguridad social (hospicio real). Estamos ante el nacimiento de una verdadera ciudad.

1 comentario:

Laurentina dijo...

Hace unos meses en Portugal, nosotros averiguamos que nuestro primero ministro mintió sobre su profesión antes de ser lo que él exige ser ahora. Unas personas integras buscaran e lo demuestran. Y ahora suciede que llo llamaron a la justicia como si ellos fueran los detentores de toda la verdad . Interesante, asunto de hoy en día en Portugal que usted no puede decir a su opinión, por otra parte usted entra en la justicia se se atreve .http://doportugalprofundo.blogspot.com/

Por lo tanto creo en tu solidariedad...en nuestra luta por la DEMOCRACIA!!

muchos besos